Y este jueves se ha detectado otra raya en las mismas aguas, según betevé. Fuentes municipales confirman a EL PERIÓDICO que la Federación Catalana de Actividades Subacuáticas ha observado un segundo individuo.

La primera de las dos rayas avistadas tiene un aguijón en la cola, con el que "puede causar heridas graves a las personas que estén cerca", advirtió Giménez Font. "No es una especie agresiva y está en su medio natural, pero si se siente amenazada puede picar", ha insistido el responsable municipal, que ha añadido que es la primera vez que la especie es avistada tan cerca de Barcelona.